14 marzo 2010

La Confederación, preocupada

El presidente de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico, Jorge Marquínez, lamenta la oposición vecinal a las depuradoras, entre ellas la de Lamiako. Más debiera preocuparle el por qué de esa oposición. Y es que el "quid" del tema no radica en lo compacta y moderna que sean las instalaciones que nos quieran vender, sino en que no se han planteado ninguna otra alternativa, ni de ubicación ni de sistema.
No somos nosotros los encargados de buscar otro lugar donde cause menos perjuicio a personas y animales, ni tampoco de decantarnos por un sistema de depuración u otro. Pero sí de exigir al Consorcio de Aguas, a la Confederación Hidrográfica, a los expertos que lo hagan.

Y en último término, al Ayuntamiento de Leioa, para que defienda los intereses de todos sus conciudadanos, para pedirle que diga no a esta macrodepuradora y a otras obras que sacrifican los intereses de Leioa a los de todos los demás. No es cuestión de falta de solidaridad como sugiere el teniente de Alcalde, Jesús Bilbao, porque la solidaridad es un acto voluntario y aquí nadie ha levantado la mano y ha pedido que le pongan una depuradora.

El problema radica en que las cosas se han hecho mal desde el principio, que han dado por buena una propuesta del Consorcio de Aguas de hace 30 años, con el consentimiento del Ayuntamiento de Leioa, que durante todos estos años ha confiado en que la estrategia de mirar hacia otro lado, de que el cansancio por los años transcurridos se adueñara de la oposición, fueran suficientes para que la depuradora saliera adelante.

1 comentario:

Vicente dijo...

Contra los olores en las depuradoras, NUTRIOX